Inconscientemente o quizás muy consciente él me había
dedicado canciones de mis peores épocas, de los tiempos aquellos donde
lastimarme era la solución ante todo. Temía que el conozca ese lado de mí,
aunque sabía que tarde temprano debía contarle porque era algo de mí, era quien
había sido por mucho tiempo y aunque lo había logrado superar podía volver a
caer y el en ese momento no entendería nada. Por un lado sabía que retrasarlo
era peor, pero contarle ahora qué sentido tendría? Solo lo desilusionaría, quizás
si un día ve mis cicatrices y pregunta si le podría confesar todo, pero
mientras tanto guardare mi pasado tras un gran cajón con llave y muchos
candados.
El miedo de desilusionarlo y llegar a perderlo se mantiene
presente día tras días, cada mañana es un nuevo desafío donde te quiero más y
te necesito cada minuto siguiente y así sucesivamente... Su voz es lo que me
purifica, sus palabras son mi aliento y aunque no sea perfecto con sus defectos
llegue a aceptarlo, sé que no será fácil pero seré capas de escalar lo
necesario de viajar las horas que hagan falta pero prometo verte aunque sea una
vez por semana pero verte en fin. Tu sonrisa será el trofeo de tanto esfuerzo y
con eso me sentiré la reina de la conquista, hagamos un baile donde tu risa sea
la invitada, podría estar toda la noche observándote. Porque al cerrar los ojos
nos recuerdo los dos charlando, mirándonos en ese colectivo, sin entender si
tendríamos un futuro o un presente juntos pero aun así aprovechando las horas
juntos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario