Miro atrás y entiendo porque dolió tanto,
No fue solo el hecho que se vaya,
Fue el hecho de quedarme sola,
Siempre había estado mal acompañada,
Pero nunca sola,
De repente era una ciudad con luces y yo,
El me veía y no me elegia,
Todos sospecharon que yo también renunciaria a mí.
Hoy entiendo,
Para encontrarme tuve que perderte,
Eras quien tapaba el sol para que no me queme,
Pero yo amo arder,
Yo soy el calor y el bronceado,
Yo podía sola,
Descubrí que sola fui más feliz que con todas las compañías que tuve.
¿Por qué renunciar a eso?
No hay comentarios:
Publicar un comentario