Me resulta adictivo ver como puede quedarse hipnotizado con mi desnudez,
subirme encima de el,
con todo lo que eso implica,
y ver su piel erizada,
se muerde el labio,
y agranda sus ojos como si ya no me conociera desnuda,
mientras me saco mi remera puedo sentirlo firme y predispuesto.
Me come de una forma salvaje,
como si no pudiera contenerse,
como animal,
mordiendo, chupando,
me repite constantemente que no lo puedo volver tan loco y yo soy agua.
El me explora repitiéndome que soy suya, entera y para siempre,
empieza a entender lo mucho que provoca en mi sus palabras,
empieza a quedarse sin huecos para comerme,
me siento tan suya y todavía no tengo un rotulo,
pero le entregaría mi cuerpo constantemente para que me lo devore todos los días,
me es imposible contenerme,
sus ojos en blanco,
sus gemidos,
sus suplicas a dios,
su asombro de ver lo profundo que puedo llegar.
Me declare fan gemirle mi repertorio de gritos,
verlo enloquecer hasta vaciarse sobre mi,
dentro de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario