Y ahí estoy yo con mil certezas y tan pocas palabras,
Su olor,
Su sonrisa y su carcajada,
Sus abrazos,
Creía que estaba completa,
Pero me faltaba un condimento que no sabía que existía,
Me faltaba Federico,
Hoy siento una compañía aún cuando no está,
Hoy siento una mano que me sujeta por si lo llegó a necesitar,
Hoy tengo un bálsamo al alcance la mano,
Hoy tengo alguien que me mima como nadie,
Hoy tengo alguien que me escucha sin importar cuánto divague.
No puedo explicar lo que Federico generó en mi,
Sabía que era especial,
Pero el vino a reeconfirmarlo,
Haciéndome sentir más valiosa de lo que creía valer.
Federico es el sueño que cualquiera anhelaría,
Deseo que todas tengamos un Federico.
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