Dicen que antes de morir entras dos o tres semanas en agonía,
una especie de pausa del tiempo ordinario,
todo parece irreal,
como si estuvieses delirando,
te despertas y te dormís sin mucha noción de que día u hora es,
sentis todo mas intenso,
no tenes conocimiento al 100%,
yo no tuve ninguna enfermedad terminal...
pero viví eso.
Creo que el duelo tiene algo de eso,
perder el hombre que mas amaste y en quien mas confiaste es algo así,
el llanto luego de 3, 4 horas te anestesia y te dormis,
te despertas, recordas y volver a llorar hasta volver a dormir,
en el medio vas al baño y te das cuenta lo mareada que estas,
porque claro hace mas de 12hs que no comes,
no sabes bien que hora es, supones que es temprano porque hay sol,
no podes ni queres salir de la cama,
o en mi caso,
el piso de mi living,
pasaba horas en la alfombra,
viendo como mis lagrimas iban formando mini charquitos.
Un día de tanto llanto recuerdo que el vino,
me escucho llorar desde otro departamento,
me dijo: no podes llorar asi.
Ahí entendí que el no me amaba como yo a el,
el no tenia el dolor penetrante que a penas te deja respirar,
me pareció injusto y me dolió aun mas,
y eso que pensé que no podía soportar mas dolor,
bueno si,
el dolor fue infinito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario