Dándote la espalda,
Cómo a todo lo que me conviene.
Me hablaste, me descontracturaste, me iluminaste un poco mi caos.
Me ayudaste a encontrar la alegría que olvidé dónde la había guardado,
Me simplificaste el reencuentro con mis sonrisas y mi esencia.
Y así sin más decidí confiarte mi cuerpo.
Te abrace pidiéndote que me cuides un día donde no estaba en mi eje,
Me tomaste la mano y sin saberlo me frenaste el dolor,
Y aunque te solicite tranquilidad y paz,
Me trajiste una ráfaga de mariposas y una ola de calor que ningun sur pudo enfriar.
Me trajiste musica en medio de un pacto de silencio,
Me hiciste escribir mi propia serie,
De repente volví a hacer la protagonista y la voz en off,
Me trajiste una bocanada de aire en una apnea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario